Leo – Constelaciones del zodiaco

Por Fran Hace 5 mesesSin comentarios
Constelacion de Leo - Sendas del viento

La constelación de Leo, conocida también como el león, al contrario que su predecesora, la constelación de cáncer, es una de más famosa y brillantes de todas las constelaciones del zodiaco y la quinta constelación zodiacal en orden antiguo, de aparición. Su estrella principal es Régulo, conocida como por su designación Bayer de α Leonis, al ser la estrella más brillante de la constelación del león.

Leo es el termino latín que se utiliza para león, como era de suponer. Su nombre es comúnmente asociado al León de Nemea de la mitología griega. Este león fue el primer encargado al héroe hércules en sus famosos 12 trabajos que tuvo que realizar para redimirse del ataque de ira de él mismo y que costó la vida de su esposa, hijos, y dos sobrinos.

Aunque el león no está solamente asociado a una cultura, sino que en otras como la Mesopotamia o egipcia, también es muy importante por su simbología.

Aparece en el firmamento como signo zodiacal entre el 23 de Julio y el 22 de Agosto, según el calendario babilónico que da origen a la ordenación de los signos del zodiaco. Con el tiempo, y el movimiento de los equinoccios, sus fechas han variado y ahora se sitúa entre el 10 de Agosto y el 15 de Septiembre. Según estas fechas, la constelación de Leo es una de las que más tiempo permanece apuntada en el firmamento por la tierra y el sol.

La constelación de Leo

Si cáncer era una de las constelaciones menos brillantes, Leo es prácticamente lo contrario a esta. De ahí que como se ha comentado en el estudio previo de la constelación de cáncer, esta suela ser encontrada guiándose por la búsqueda de Régulo como punto en el firmamento, y desplazándose al este. Esto es así debido a que la estrella α Leonis tiene una magnitud aparente de +1.35, lo que la sitúan entre las 25 estrellas más brillantes del cielo.

Dentro de ella también se encuentran otras estrellas importantes como Algieba (γ Leonis), o Denébola (β Leonis). Otro elemento destacable de Leo son sus múltiples galaxias como M66, M65 o NGC 3628 conocidas como el triplete de leo.

Como se ha comentado previamente, limita al este con cáncer, al oeste con su sucesora, virgo. Al sur se pueden encontran Hydra y Crater, mientras que en el norte se puede encontrar otra imponente constelación como es la osa mayor.

Su brillo y luminosidad hacen que sea fácilmente divisible desde la tierra, y si a eso le sumamos que está cerca de la estrella Alioth, de la osa mayor, otra de las estrellas más brillantes, hace que este dúo, pueda ser rápidamente localizado en el cielo estrellado.

 

Localización constelacion de Leo

Localización constelación de Leo

 

El mito de Leo

El mito de la constelación de Leo, casualidades o no del destino, si bien esta constelación es la predecesora de la constelación de cáncer, es por otro lado la antecesora dentro del mito donde ambas se encuentran, el mito de los doce trabajos de Heracles, dentro de la mitología griega.

El león de Nemea, que así es como se llamaba el león de la mitología, recibe su nombre por la localización en la que se encontraba el mismo, Nemea, un pueblo situado al sur-este de Corinto. Este animal tenía aterrorizado a la población, y además corría el rumo que este no podía ser dañado por ninguna arma.

En este punto hay que tener en cuenta los posibles padres de la criatura, aunque ninguno se ha dado por reconocido, pero a cuál de ellos más poderoso. Uno de los mitos da a Ortro, hijo del dios primitivo tifón, un perro de dos cabezas, como padre de la criatura, aunque debido su poder mucho lo llegaban a considera hijo del propio tifón. Otros creen que se trata de nada más y nada menos que otro hijo de Zeus, en este caso con la diosa lunar Selene. Fruto de la unión, nació el león de Nemea, quien cayó a la tierra desde la luna.

Pero por muy fiero que fuera su rival, Hércules no tenía más remedio que acabar con él. Primero lo intento con un arco, pero las flechas rebotaban. Luego con una espada pero la hoja se dobló. Pese a todo el león huyo a refugiarse en su cueva de Nemea, la cual tenía dos entradas. Hércules tapono una de ellas, y entro por la otra de frente hacia el león. Pero en este caso no utilizo ningún arma, sino que combatió con sus brazos al león, hasta terminar con su vida ahogándolo por el cuello. Después de esto, con las propias zarpas, desolló al animal y cubrió su piel con el pelaje del león, que utilizo como armadura, y con la cabeza del animal, creo un casco.

Quizás por esto, por la batalla tenida con Hércules, o quizás por ser hijo suyo propio y honrarle, Zeus decidió subir al león al cielo y convertirlo en constelación.

Pero no solo en la mitología griega aparece el león como figura importante. En la mitología sumeria, ligada a Mesopotamia, se puede encontrar la representación de Leo en este caso como el monstruo Humbaba. Humbaba era un gigante guardián del bosque donde moraban los dioses, gobernados por Utu, el Sol. Se enfrenta a Gilgamesh por la tala de un cedro del bosque, y termina siendo capturado y posteriormente ejecutado por este. Su figura y representación estaban ligadas al fuego.

En la cultura babilónica, a la constelación de Leo se la conoce como UR.GU.LA o “el gran león”, mientras a que a su estrella Regulus se la conocía como the star that stands at the Lion’s breast, o “la estrella que se encuentra en el pecho del león”, aunque por sus asociaciones con la realeza y los dioses, también se la conocía como “la estrella rey”.

Ya en roma, el poeta Ovidio lo llamo “El león de hércules” o “El violento león”. “La estrella de Baco” fue otro de los nombres que recibido por su asociación dentro de la mitología romana con el dios Baco.

Hércules luchando contra el León de Nemea

Hércules luchando contra el León de Nemea – Francisco de Zurbarán

Estrellas principales de Leo

La estrella principal de Leo es α Leonis, más conocida por Regulus. Se encuentra situada en la parte delantera del león, en lo que sería la terminación del pecho. De ahí que también es habitual referirse a esta estrella como el “corazón de la fiera”, o el “corazón del león”.

El nombre de Regulus procede del latín y significa “pequeño rey”. Este significado tiene origen en un diminutivo suyo, el término Rex. Este fue puesto por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo, y equivale Βασιλίσκος, que es un animal mitológico griego, el basilisco, cuyo nombre significaba también “pequeño rey”.

En árabe es donde se puede encontrar la raíz de “corazón de león”, pues se la conocía como Qalb Al Asad, que significa literalmente eso.

Ya como estrella, Regulus es un sistema estelar cuádruple, con una magnitud de 1,35 veces la del sol. Su estrella principal es una estrella blanca-azulada 240 veces más luminosa que el propio Sol llamada Regulus A, y tiene una compañera llamada de magnitud +8,13, la cual a su vez está formada por otras dos Regulus B, una enana naranja y Regulus C, una enana roja. De las dos, Regulus B es la que presenta un mayor tamaño y luminosidad.

Por su parte la propia Regulus A es una estrella binaria, cuya segunda estrella es una enana blanca con una masa de 0,3 soles. Esto sugiere que esta estrella ha perdido toda su fuerza con el paso del tiempo, por lo que puede ser que fuera realmente la estrella más brillante de las dos que componen Regulus A, pero que ha perdido su fuerza en favor de la actual Regulus.

Durante más de 3.000 años que está estrella era la predominante en el firmamento, y la que gobernaba a las otras. Esta estrella además, está considerada como una de las estrellas reales. Las estrellas reales eran, según la historia mesopotámica, las 4 estrellas más influyentes y principales del cielo. A la ya nombrada de Regulus, la principal de ellas, se unen en el trono, Aldebaran de Tauro, Antares de Escorpio, y Fomalhaut de Piscis Austrinus.

La siguiente estrella a considerar es Denébola (β Leonis), con una magnitud de +2.12. Tanto esta como Algieba, la tercera estrella de Leo, y al igual que su estrella principal, las tres se encuentran entre las 100 estrellas más brillantes del cielo. Mientras que Regulus sería el corazón del león, Denébola sería la terminación de este, o su cola.

Su propio nombre Denébola proviene del árabe Al Dhanab al Asad que significa “la cola del león”. Otro nombre proveniente del árabe con el que se conoce a esta estrella es el de Dafira.

Se trata de un sistema de una única estrella blanca con una luminosidad 13,8 veces superior al sol. Se ha descubierto, que presenta un disco circunestelar alrededor suyo, formado por gas, polvo y objetos rocosos, en forma de anillo.

La tercera de las estrellas más importantes del león es Algieba (γ Leonis), con una magnitud de +2,21. En este caso “la frente del león”, proveniente del árabe Al jeb‑bah. También ha recibido el nombre de Juba.

Es una estrella binaria, muy próximas ambas la una a la otra. Algieba A es una gigante naranja, 285 veces más luminosa que el sol, mientras que Algieba B es una estrella gigante amarilla, cuya luminosidad equivale a 72 soles.

Finalmente, habría que también destacar al ya nombrado antes Triplete de Leo: las galaxias M65, M66 y NGC 3268. Todas ellas se encuentran a unos 35 años luz. Aunque no son las únicas galaxias dentro de la constelación pues también hay otras como M96 y M95, o la NGC2903, entre otras.

Para destacar otras estrellas de Leo, se debería citar a:

  • Duhr (δ Leonis): “La espalda del león”. Una estrella blanca
  • Ras Elase Australis (ε Leonis): “La cabeza del león”. Una gigante luminosa amarilla
  • Aldhafera (ζ Leonis): Una gigante blanco-amarilla F0III, muy rara y escasa. Situada en la melena del léon.
  • η Leonis. Una supergigante blanca
  • Chertan (θ Leonis). Al igual que Duhr, situada en “la espalda del león”. Una estrella blanca.
  • Al Minliar al Asad (κ Leonis). “La nariz del león”. Una gigante naranja
  • Alterf (λ Leonis). “La mirada del león”. Una gigante naranja
  • Rasalas (μ Leonis). “Las cejas”. Una gigante naranja
  • M105, NGC 3384 y NGC 3389. Tres galaxias que forman otro triangulo aunque menos importante que las del triplete.
  • NGC 3521. Una galaxia espiral

Despidiendo a la constelación del león

Otro ser derrotado por hércules y que asciende al cielo, y en este caso además, transformado en una de las constelaciones más importantes de todo el firmamento, sin duda alguna. Algo curioso por tratarse de un personaje, que no ha sido de los más importantes dentro de la mitología griega, la cual da origen a la mayoría de ellas, tal y como las conocemos hoy en día.

Así que quizás en este caso, haya que mirar años atrás, en Mesopotamia, para encontrar el origen del pequeño rey, y su majestuosidad durante tantos años, que la hicieron ser la estrella más importante del cielo durante más de 3.000 años.

Pero a todo rey se le termina su reinado, ni nada es para siempre, ni tan siquiera las constelaciones, por mucho que todo un rey como Zeus, se encargará de ponerlas, donde cada noche mirando hacia arriba, se pueden encontrar, en el cielo

Sendas del Viento.  Historias y personajes que pudiste oír, pero nunca llegaste a escuchar.

 

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  Historia
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